Larissa está atada, acostada sobre su vientre con los pies en calcetines divertidos en el aire. Tixi la hace cosquillas con los dedos, la garra un cepillo de dientes eléctrico, y un cepillo de pelo, ella se quita los calcetines y el cosquilleo continúa riendo de manera infortunada ya que no puede hacer nada para detener a Tixi.