Elena Koshka llega a la oficina y saluda a Alina López, que la está esperando detrás de su escritorio. Alina Lopez le desliza astutamente un pedazo de papel diciéndole que necesita firmar una revelación cuando sale con alguien en la oficina. Como era de esperar, Elena niega que ella se involucre con alguien en la oficina, pero Alina sonríe y la empuja un poco más, sabiendo muy bien que Elena no dice la verdad. Después de todo, su Alina que Elenas está jugando con! Alina le gusta la lengua Elena hasta que se interrumpe por una llamada telefónica. Penny Pax, su jefe, alegremente la saluda. Alina no consigue que Elena se detenga en el escritorio, tratando de seguir profesionalmente en el teléfono. Alina le gusta mucho más que hacer una llamada telefónica. Penny Pax, su jefe, le saluda. A ella le encanta que se detenga en el escritorio. Alina no le hace falta que se detenga en el escritorio, que se detenga en el teléfono, que se detenga en el teléfono, que se detenga en el cine. A ella le hace mucho más fácil, que se le haga ver porque se le hace caso, ella se le hace bien, y se le hace caso bien bien.