¡Tu vas a adorarme con tus bolas! Yo uso mis pies para burlarte de tus nueces y atormentar tu mente. Una mirada a mis hermosas plantas te tiene sometiéndote ante mí. Mis dedos de los pies te persiguen. Los pies te pertenecen. ¡Ahora vamos a ver cuánto te puede tomar la adoración de tus bolas hinchadas!