Cuando Meggan finalmente ha tenido hasta aquí con su cerveza-bebida, muerte cerebral insignificante otra, decide aprender el lenguaje romántico de España, y pone un anuncio en los personales a almorzar con los hombres españoles que saben la lengua. Cuando uno de ellos no se presenta, ella conoce a Ramón, el dueño de la cafetería, y él se llena. Y chico es ella siempre se llena pulg