Una joven, Haley Reed, está en su habitación placentera. Su madrastra, Cherie DeVille, entra sin llamar. Están sorprendidos y ambos gritan.Cherie se disculpa por no llamar, diciéndole a Haley que como ella sólo ha sido una madrastra por unas semanas, ella todavía se acostumbra a ella. Haley admite que ella no está enojada con ella, sólo super avergonzado! Cherie está avergonzada, también, pero le dice a Haley que no tiene que estar avergonzada. ¡Su casa Haleys, también!...