(Custom) Llego a casa después de una larga noche en una conferencia de trabajo. Sin embargo, tengo una confesión que hacer. Comienzo a confesar, desnudándome lentamente y masturbándome a mis pecados. Conocí a un anciano en la convención, a finales de los años 50, pelo de sal y pimienta, y un cuerpo increíble. Ordenó a mi puta gen-z ir a su habitación de hotel. Llegando allí, lo encuentro completamente desnudo. Me empuja hacia abajo, me metiendo su polla en la boca. Me hace comer su culo, limpiar su polla con mi boca, y me la mete dentro de mi culo. Como me hace correr, dice que mi cuerpo es sólo para su placer. Procede a follarme el coño, tirando de mi pelo, y llenando mi joven y fértil coño con su bateador de bebé. Poniéndome su número en mi teléfono, me instruye a ser su nuevo juguete de cría, destinado sólo para que su esperma se deseche. Espero que a mi marido no le importe...,