Bambino se prepara para su siguiente cliente del día cuando entra una hermosa y rica adolescente, Maya Bijou. Aunque está ocupada en su teléfono, tan pronto como sus ojos caen sobre Bambino, ella está intrigada, dándole una sonrisa coqueta. Está claro que es una mujer que siempre consigue lo que quiere, y ella lo quiere. Bambino la lleva a la sala de masajes privada, tratando de ser lo más profesional posible, aunque Maya hace su trabajo... duro. Ella primero le invita a ayudarla a quitarse su vestido, lo que hace sin vacilación. Esto le da a Maya la oportunidad de atraer a Bambino mientras lentamente se deshaga su cremallera para liberarla de su ropa. Luego, una vez que ella está desnuda y se estira sobre la mesa de masajes, ella lo invita a frotar aceite sobre cada pulgada de su cuerpo, empezando por sus pies.