No pensé que Valentina Sierra fuera una paciente mía, pero ella entró hoy en mi oficina diciendo que quería los resultados de un análisis de sangre. Estaba muy confundida porque ella dijo que era mi paciente y nos habíamos visto la semana anterior, pero no la reconocí. Fui a la recepción para ver si había habido un error, pero cuando volví a la habitación Valentina se había convertido en tacones altos y lencería negra que mostraba sus grandes tetas falsas. Valentina me dijo que una amiga suya había venido a por alguna de mis medicinas alternativas y quería probar, así que le prescribí un lame culos y 50 CCs de polla dura!