En el aula de Sandra Romains, la desobediencia no es tolerada. Cereza pronto aprende el precio a pagar por su vandalismo etiquetado es la brutal sumisión a la femdominación Sandras! Ella es atada y suspendida por la cuerda y se le da una brutal flagelación con una dosis de nalgadas. Encapuchada e incapaz de ver su entorno soporta un duro castigo corporal mientras es vibrada por un Hitachi. Ella es luego atada águila extendida con el pecho apretado bondage y correa-en follada por Sandra. Finalmente, ella soporta duro tormento electro-dildo trayendo a sus orgasmos gritando! Cereza aprende una lección valiosa, [para las perras dolor] crimen paga!!