Skylar Snow realmente quiere tener un bebé con su nuevo marido. Cuando descubre que está ovulando, se dirige a la cocina para tratar de encontrar su marido. En su lugar, todo lo que encuentra es su hijastro, Jay Romero. Después de Skylar explica su dilema, Jay pregunta si la ovulación hace que los chicos se sientan más atraídos por las niñas. Los dos comparten un momento de coqueteo ligero sobre la crisis de Skylars. Jay aprovecha esa oportunidad para elaborar un plan que cree que será mutuamente aceptable para ambos. Skylar tiene la oportunidad de compartir su plan con Skylar antes de que ella se acerque a él un tiempo más tarde para preguntar si su padre está en casa. Le dice a Skylar que su esperma es igual que sus padres y que hizo que Skylar una tabla de ovulación. Skylar tiene la oportunidad de considerar la proposición de Jays antes de aceptar. Sus reglas de juego son que esto es sólo una cuestión de impregnación, así que no hay besos ni intimidad, solo follar. Una vez que decide a su amigor le hace rodar en la piel.