Mientras cenamos en uno de nuestros restaurantes locales tuvimos un estudiante universitario muy agradable que nos esperó. Era muy lindo y muy en forma. Mi marido le sugirió que lo invitara a casa para un rato de juego. Pensé que sería una gran idea. Mi marido se acercó a él después de nuestra comida y estaba muy dispuesto. Esa noche se acercó y para mi agradable sorpresa tenía una polla grande agradable que era duro como una roca. Quería follar tan mal. Una vez que me metió su polla, acaba de golpear mi coño tan bien. Ese tío me jodió los sesos! Debo de venir a su polla por lo menos 3 veces!,