El esclavo tiene que soportar todo lo que Lady Zita le hace. Sabe que si intenta hablar mal, Zita no dudará en hacer de su vida los hoyos más oscuros del infierno. Así que se esfuerza por no gritarle la cabeza, cuando Zita le empuja cruelmente el flequillo en el culo y se lo folla muy fuerte en la alfombra. Ella es enérgica y no acepta ningún tipo de mal comportamiento.