Vicki Chase acaba de entrar a su marido masturbándose para porno, de nuevo. Ella está tan enferma y cansada de que se masturba y no se la folla como debería que ella lo patee. Después de que él se vaya, un extraño aparece para arreglar la baldosa en su baño y Vicki está tan desesperada por una buena polla que decide saltarse los huesos. Justo cuando empiezan, su marido vuelve. Ella no ha tenido buena polla en años y no está a punto de parar ahora, por lo que hace que su marido cornudo inútil se siente y mire para que pueda ver lo que se ha estado perdiendo en!