La señora Clara quería una buena perra para la noche. Era obvio que ella usó a uno de sus esclavos para esto. Ella lo ató y comenzó a golpearlo con un bastón sólo para asegurarse de que la obedecerá como de costumbre y para hacerle saber dónde está su lugar. Él es una clase de esclavo muy perra, siempre trata de escapar, grita y pide misericordia y gime todo el tiempo, pero eso es lo que Lady Clara quería.