Trabajo sobre Sierras delante con un látigo de galera, mientras ella lucha para mantener sus manos detrás de su espalda. La animo a mantener sus dedos atados, lo que lo hace un poco más fácil. Lo que *realmente* lo hace más fácil es cuando digo que voy a cambiar a otro juguete (que ella tiene bastante miedo) tan pronto como sus manos salen.