Así que Eri Makino pensó que tenía tiempo suficiente para llegar a la estación y hacer el último tren. Era otro día largo y se apresuró a llegar a la estación para llegar a tiempo pero no pudo hacerlo. De manera divertida hubo un equipo de cámaras fuera de la estación que se ofreció a llevarla a casa. Eri reconoció al anfitrión con el equipo de cámaras como si fuera de uno de esos divertidos programas de televisión. Así que decidió dejar que la filmaran y la llevaran a casa. Fue suerte para Eri que estuvieran allí mientras le daban un paseo a casa y un buen momento también. Cuando llegan a su lugar, el equipo entra y la alojan la entrevista como los temas se convierten en sexo, ya que él se encuentra con un masajedor muscular muy grande en su apartamento que él asume que ella utiliza para estimular su coño cuando ella se masturba. La anfitriona está muy ansiosa por escuchar cómo ella utiliza esta máquina y aunque Eri insiste en que ella lo usa para sus músculos del cuello en su propia película es lo que ella realmente hace para que se ponga en su culo.