Cuando se da cuenta de que su hijastro, Jay Romero, se parece a su padre, ella tiene la idea de que Jay puede hacer que Jay la golpee y nadie sabrá la diferencia. Ella le propone la idea a Jay y él está tentativamente de acuerdo, lo que los encuentra hablando de nombres de bebés en la mesa. Pensando en los nombres hace que todo sea demasiado real y Jay le dice a Christy que está dando marcha atrás. Más tarde, Christy va a la sala de estar vestida con una lencería sexy que realmente muestra su cuerpo. Cuando Jay la encuentra, intenta fingir que su padre está en casa, pero Christy le asegura que su padre ya no lo está haciendo. Su nueva resolución es criar con Jay, y ella está aquí para asegurarse de que tenga una resolución similar. Jay es reacio puesto que su padre está en casa, pero Christy le da la esperanza de que su hija aún más dura se quede dormida y no se la verá en la cabeza.