Katie Morgan, una madre soltera, está visitando Reagan Foxx en casa de Reagan. Eventualmente a través de la pequeña charla Katie revela la verdadera razón por la que ella está allí: admitiendo que ella todavía se está acostumbrando a la idea de sus hijas adolescentes saliendo entre sí. Ella todavía está tan acostumbrada a ver a su hija como su niña inocente. Es difícil imaginarla creciendo y teniendo relaciones románticas reales. Reagan es empático, diciendo que sí se necesita un poco de acostumbrarse a, sí, pero puede decir con confianza que sus propias hijas nunca se veía más feliz...