Las bolas de esclavo de Thora son tiernas de un azote. Ella pone al esclavo en su espalda y le patea las bolas, pensando si ella sólo debe tener que quitarlas. Luego ella le dice al esclavo que puede masturbarse una última vez mientras ella se decide. Ella enciende un cigarrillo mientras ella observa al esclavo tocar la carne masculina que está tan disgustado por. Thora hace que el esclavo lame su suciedad desde el fondo de su bota. Entonces, justo cuando el esclavo piensa que será despedido por el día, Thora pone su cigarrillo en sus bolas.