Cheyenne le ha dado una paliza y le ha dado una paliza. Le ha dado una patada y le ha dado un puñetazo en el saco hasta que casi se ha desmayado. El esclavo es débil y quejándose. Cheyenne sabe que ha sido roto. Ahora es hora de conducir el punto de casa y follarlo. Lo dobla sobre un caballo y le bombea el culo lleno de su polla de 10 pulgadas. En poco tiempo el esclavo está pidiendo más. Cheyenne tira de su polla y recoge una gruesa paleta de madera. Exige que el esclavo gane cada pulgada. Por cada pulgada de polla Cheyenne le pone bombas en el culo, el esclavo recibe 3 golpes duros con su paleta de madera. Cheyenne se folla al esclavo duro mientras le pega el culo. Se regodea por el hecho de que ha roto su voluntad de conformarse con la suya. No sólo está agradecido por una paliza, sino que ha llegado a amar su polla.