La señora Cheyenne ha cogido a su esclavo que pasa por su cajón de calcetines. Ella ha puesto sus medias gastadas sobre su cabeza y en su boca. Entonces ella procede a forzarlo a salir del armario. Ella va a darle vuelta hacia el maricón de pies medias que él es. Ella lo molesta con sus pies medias, cerrándolos apretando alrededor de su polla dura. ¿Es suficientemente fuerte? Ella se burla del esclavo. ¿Es lo suficientemente húmedo? Cheyenne se ríe mientras ella obliga al esclavo a correrse con sus pies medias apretados. El esclavo resiste. Él no quiere admitir que él es un marica para los pies de las mujeres. Cheyenne le da ninguna opción, forzándole a derramar su suciedad masculina por todo su pie de media y luego lamerlas limpias.