Shay tiene un comprador potencial en su granja de esclavos. Ella ata a uno de sus esclavos de producción al banco de ordeño. El esclavo ha estado en castidad durante un largo período de tiempo. Ella está ansiosa por ver si puede producir lo suficiente para hacer feliz a su comprador. Shay ordeña a la perra con sus manos suaves y se pregunta cuánto dinero puede hacer de esta perra. Ella le dice a la puta que mejor le da una buena carga o puede encontrarse en problemas.