Saskia no puede esperar a abrir sus prezzies. Ella roba abajo en medio de la noche para tener un rummage bajo el árbol de Navidad y simplemente no puede evitarlo. Ella desenvuelve uno de ellos y es un enorme consolador rosado. Ella comienza a, er, interactuar con él. Mientras tanto, Santa (yo) y su elfo (él) se dan cuenta de que se olvidaron de dejar uno de los regalos de Saskia. Ellos se vuelven atrás y la encuentran siendo muy grosero con su nuevo juguete (que, transpira, no es en realidad de ella sino de su madre). Chicas malas que abren sus regalos antes de que se supone que deben ser castigados. Los malos Santas siempre serán malos. Ya sabes el resto. Feliz Navidad, hijos de puta x