Cuando mi esclavo no me impresiona con sus habilidades de yoga, lo castigo haciéndole comer su propio esperma! Lo tengo acostado en su espalda con sus piernas sobre su cabeza, luego usar mis guantes de látex para masturbarlo en su propia cara. Me río de lo estúpido que se ve, golpeando sus bolas entre acariciándolo hasta que sopla una carga desordenada en su boca abierta. Cago en el placer incruel mientras vacía sus bolas por toda su cara y en su boca. Lo hago tragar cada gota y lo dejo atado en mi patio trasero como el perdedor que es! Tal vez la próxima vez que tome yoga un poco más en serio.