Gabriella Paltrova está atrapada en una jaula en un calabozo oscuro y todo lo que quiere hacer es ir a ver a las aves. Ella quiere estar afuera, al aire libre, escuchándolas chirriar al sol. A Jack Hammer no le importa una mierda lo que ella quiera. Todo lo que importa es lo que él ha planeado para ella, y no implica que nunca más vea la luz del día. Ella está en el calabozo para que él pueda ir y hacerla sufrir cuando él quiera. Él le muestra el mundo exterior a través de una ventana y le permite pensar que ella realmente puede tener la oportunidad de sentir la hierba bajo sus pies, pero en realidad él no tiene intención de dejar que eso suceda. En lugar de eso su futuro tiene látigos y cuerdas. Implicará complacer a un hombre sin reservas ni preocupación por su propia satisfacción. Ella piensa que si ella aprende bien y actúa correctamente, ella será libre de jugar con los animales y vivir su vida. En realidad ella va a estar encerrada hasta que Jack se aburra de ella y decide deshacerse de ella.