Mercy West no puede evitar retorcerse, y queremos verla gritar y llorar. Afortunadamente tenemos el equipo perfecto para ella. Le metemos la cabeza en algunas acciones, y sus brazos en las restricciones, y luego latigazos esas tetas bonitas. Ni siquiera puede ver dónde está aterrizando el látigo, pero puede sentir cada latigazo ardiente del látigo...