El novio de Abella decidió sorprenderla con algo que siempre quiso. Su fantasía, siempre ha sido tener dos pollas metidas en su culo. Su novio fingió entrar con su amigo y procedieron a cumplir su fantasía. La follaron por toda su sala de estar y penetraron en ambos agujeros a la vez y finalmente le empujaron ambas pollas en su ano al mismo tiempo. Todo esto terminó culminando con dos cargas gigantes en su cara.