George y Margo no creen en los días perezosos de otoño. Los dos maduros cachondos no perdieron nada de su humor sexual y de su espíritu de exploración, no es de extrañar que el sol de la tarde los encuentre ocupados en la piscina. Ocupados el uno con el otro. Pero la tarde trae más sorpresas como su amigo más joven, Leslie aparece y se une a la diversión para ayudar a George en su proyecto... para satisfacer a la abuela lujuriosa.