Cuando llamó al servicio de mucama y les mandó enviar a un par de mucamas a su casa, se alegró mucho de ver aparecer a dos japonesas calientes. Las damas limpiaron su casa y luego le ofrecieron que le dieran todo el servicio arrodillándose entre sus piernas y besándose mientras le tiraban de sus pantalones y le masturbaban la polla. Las damas se desnudaron de sus uniformes y le hicieron una gran mamada doble. Pasaron sus manos por todo su cuerpo y le dejaron frotar sus coños y culos mientras chupaban y acariciaban su eje. Trabajando en equipo, las guapas lo hicieron correr, permitiéndole disparar su carga caliente en sus bocas y en todas sus caras.