Red y Ann han sido asaltados pero cuando llega la policía se han calmado y parecen más interesados en su porra que en sus objetos robados. Le preguntan si tiene una gran porra y cuando dice que no se preguntan qué habría pasado si el ladrón hubiera estado todavía en la casa. Ann quiere saber si está escondiendo la porra en sus pantalones y empieza a agarrotarle la ingle. Les pide que se detengan pero las chicas empiezan a desvestirse antes de que se le caigan las risas cuando están dentro de su ropa interior. El oficial piensa que su polla no es tan pequeña pero Red dice que debe haber tenido suerte en el pasado porque ella piensa que es pequeña. Las chicas toman tuns para acariciarle la polla para ver si pueden hacerlo crecer pero mientras siguen riéndose y abusando verbalmente de él se pone dura y se pone encima de la mesa delante de ellos.