Connor Kane va a su casa de amigos para dejar unos chocolates. Su madre, Pristine Edge, le invita a decirle que sus hijos no están en casa. Él nota un poco de chocolate raro en el mostrador, ella le dice que lo incorpora en sus masajes. Intrigado ella sugiere que como él aquí puede también darle un masaje. Él felizmente está de acuerdo y la sigue a la sala de masajes. Cuando confiesa que es su primer masaje se asegura de darle un poco de cuidado especial extra...