Andy parece tener una racha de suerte. Encontró a una chica caliente que quiere sentir su polla profundamente dentro de su coño. Es la dulce rubia adolescente Arteya. Justo en la parada de autobús donde se encuentran los dos, ella comienza a chuparle la polla. Después de unos minutos, los dos entran en una casa abandonada para follarles los cerebros.