Me llaman y mi marido me cancela la cena de aniversario a última hora porque le prometió a sus amigos una noche de póquer. Los vecinos enviaron a su hijo para entregar algunas galletas horneadas en casa. El vecino puede decir que no estoy de buen humor y termino exhalándole lo perdedor que es mi marido. En mi estado de vulnerabilidad lo seduzco como noto lo fuerte y sexy que es. Al sentir sus bíceps noto una erección... le chupo la polla y lo hago masturbar. Me cuesta mucho meterle la polla en la boca como me ha pasado un tiempo y la punta de su polla me dispara el reflejo gag. Luego le dejo follarme sin condón, no me han follado tanto tiempo que estoy apretado y le he dejado que su polla me estira. Me crema y le limpio la polla con la boca. Mi marido me está descuidando... pero ahora que me dan la polla enorme del vecino, me voy a quedar muy satisfecho.