Él se pone alrededor de una cama donde una mujer, Abby (Nicole Sage), yace con los ojos cerrados. Se asegura de que todo esté limpio, suavizando sus sábanas. Mientras se ocupa, sus ojos se abren. Sólo su cabeza se mueve. Está claro que está paralizada del cuello hacia abajo. Como tienen una conversación, se hace evidente que su relación es algo tensa. En ese momento, hay un golpe en la puerta y Teresa (Olive Glass), la profesional de cuidado de Abby, entra, sonriendo agradablemente. Cuando cierra los ojos con Mike, él sonríe de nuevo, pero su expresión es tensa, como si estuviera escondiendo algo.