Vi a Tina Fire y sus enormes tetas naturales caminando por la calle, así que la detuve para charlar. Le dije a Tina que era dueña de un club muy famoso en Ibiza, y estábamos buscando una nueva chica de póster. Le ofrecí dinero para hacer un casting, y en cuestión de minutos, me dejaba acariciar sus grandes tetas. Le ofrecí algunas facturas más para una mamada, luego se agachó y me mostró su hermoso culo para poder follar su coño estilo perrito. Me follé a su misionero, luego me dejó correrme por toda su cara!