En el segundo encuentro con la hija de tu mejor amiga descubres que se ha dejado llevar por tu casa sin preguntar. Ella se está volviendo más descarada con su control sobre ti. Ella te tira unas esposas y te exige que te las pongas y te acuestes en la cama, con las manos sobre tu cabeza. Hoy se va a sentar en tu cara, y vas a comerla como el buen juguete que eres para ella de lo contrario le dirá todo a su padre. Ella te monta en la cara y te hace burlas con sus tetas, riendo del hecho de que estás refrenada y no puedes tocarlas. Cuando está buena y mojada se arranca el uniforme de la colegiala y te saca la polla dura. Ella quiere correrse sobre tu polla y utilizarte como su propio consolador personal. Rebote y baja te corre duro y te recompensa dejando que te se secumentes en su coño, finalmente dando esa liberación que tanto querías.