Después de mucha anticipación finalmente llego a rodar con Kenzie Taylor en una escena muy divertida y dulce. Nos encanta besarnos y sentirnos mientras la acuesto en la cama y la lamo su coño. La energía se levanta cuando empezamos a follar y uso un hitachi en su clítoris mientras mi otra mano está alrededor de su garganta. Ella me hace una mamada increíble, me lame el culo, y cabalga mi polla tan bien. Terminamos en misionero donde me corro muy profundamente dentro de ella y hay un cierre de mi esperma goteando de ella.