Vanna se detiene a tomar un poco de helado. Mientras disfruta de su cono en la acera Rob Piper se menea y comienza una conversación con ella. Ellos coquetean un poco luego Rob la convence de que la deje ir a casa para que no tenga que caminar a las calles por la noche. Vanna no suele estar desanimada por enganchar su polla la primera vez que se encuentra con ella pero hay algo sobre Rob que no puede resistir. Se besan en el asiento trasero y Rob le saca las tetas pervertidas mientras él se frota el coño a través de sus bragas y luego, después de una breve vacilación, Vanna le saca la polla y empieza a darle la cabeza. Ella se apoya y juega con su coño mojado mientras Rob Watchs se vuelve a chupar su polla gruesa. Se paran a su lugar para que Vanna se detenga y le diga que tal vez puedan terminar las cosas en la segunda fecha y se la lleva a la derecha a la ducha mientras ella se pone en la esquina.